Viaje por la Ruta del Quijote del 3 al 6 de abril de 2026
La Ruta del Quijote es una travesía mágica que nos invita a recorrer los paisajes manchegos inmortalizados por Miguel de Cervantes en su célebre obra. El itinerario ofrece una oportunidad única para sumergirse en la historia y cultura de La Mancha, atravesando pueblos emblemáticos que guardan una estrecha relación con las aventuras de Don Quijote y Sancho Panza. A lo largo del recorrido descubriremos los famosos molinos de viento a los que se enfrentó nuestro hidalgo, así como bellos parajes naturales y pequeñas localidades que parecen congeladas en el tiempo.
Viernes, 3 de abril de 2026
Salimos de Roda, sobre las 6:00 de la mañana, primera parada para desayunar en el Bar la Marjal, en Quartell, a medio camino entre Castellón y Valencia, almuerzo Valenciano.
Desde aquí nos dirigiremos a Mota del Cuervo.
Mota del Cuervo (Cuenca), conocida como “el balcón de La Mancha”, es una de las villas más icónicas de la Ruta del Quijote. Además de sus famosos molinos de viento, el municipio conserva un valioso legado arquitectónico, con casas señoriales, plazas históricas y una tradición artesanal ligada a la alfarería. Su historia está marcada por la actividad agrícola, el paso de antiguos caminos y la convivencia de distintas órdenes y señoríos.
Los siete molinos de viento de Mota del Cuervo se alzan en la serrezuela conocida como “El Balcón de La Mancha”, denominación otorgada en 1967 por la panorámica que ofrecen sobre la llanura manchega y sus espectaculares atardeceres. Tres molinos son visitables: “El Gigante”, que funciona como Oficina de Información Turística y donde cada sábado se realiza la molienda tradicional; “El Goethe”, con un pequeño alfar; y “El Piqueras”, que alberga un museo manchego. En el conjunto destaca “El Zurdo”, único original, es conocido por girar sus aspas a la izquierda, a diferencia del resto.
La iglesia de San Miguel Arcángel, declarada Bien de Interés Cultural en 1990, comenzó a construirse a finales del siglo XV y sus obras se prolongaron durante los siglos XVI y XVII. El templo, de planta de salón, cuenta con tres naves de tres tramos, ábside con dos capillas laterales y coro elevado en los pies. Son de especial interés sus bóvedas de crucería, pañuelo y arista, así como la cúpula sobre pechinas en el crucero. La portada norte, de estilo plateresco, luce símbolos de la Orden de Santiago, que colaboró en la construcción y repoblación de la villa.
La configuración actual de la Plaza Mayor responde al desarrollo urbano de los siglos XVII y XVIII, cuando se edificaron en su entorno casas señoriales, el Ayuntamiento y otros edificios públicos destacados. A lo largo de la historia, la plaza ha cambiado de nombre en varias ocasiones, como Plaza de la Constitución o del Caudillo, hasta recuperar su denominación original. En sus inmediaciones se concentran interesantes ejemplos de arquitectura civil manchega, con portadas de escudos nobiliarios y fachadas representativas de la importancia histórica de la villa.
Otro de los sitios que hay que ver en Mota del Cuervo es la Tercia Real, uno de los edificios civiles más antiguos y singulares del municipio. Fue mandada construir por el rey Fernando el Católico en 1511 para almacenar los diezmos y el impuesto de la tercia, principalmente en especie (trigo, cebada y uva), destinados a la Mesa Maestral de la Orden de Santiago. Hoy la Tercia Real se utiliza como centro cultural; acoge exposiciones, conferencias, actividades y visitas guiadas relacionadas con la historia local y la Ruta del Quijote.
Desde Mota del Cuervo nos dirigimos a El Complejo Lagunar de Manjavacas, declarado Reserva Natural y parte de la Red Natura 2000, es uno de los humedales más importantes de la región. El conjunto lo forman las lagunas de Manjavacas, Sánchez Gómez y La Dehesilla, caracterizadas por su naturaleza endorreica, alta salinidad y escasa profundidad. Espacio de gran relevancia para la avifauna, sirve de punto de paso y refugio para miles de aves acuáticas migratorias, como flamencos, grullas, cigüeñuelas y aguiluchos laguneros. El complejo, de acceso libre, cuenta con rutas señalizadas para senderismo y observatorios de aves, hemos dado una vuelta circular en coche y hemos pasado por el santuario de Nuestra Señora de Manjavacas, ubicado a 7 km de Mota del Cuervo en un promontorio donde convergen varios caminos, fue construido probablemente a principios del siglo XVII. De estilo neoclásico, presenta planta de cruz latina con ábside cuadrado y coro elevado a los pies. Sobresalen su cúpula de media naranja sobre pechinas decoradas con medallones de los evangelistas y la decoración barroca en el tambor y pilastras. La imagen original de la Virgen fue destruida en la Guerra Civil, y la actual talla data de 1940.
Desde aquí a El Toboso, (Toledo), 14 Km, 14 m es célebre por ser la patria de Dulcinea y uno de los escenarios más evocadores de la novela cervantina. Sus calles tranquilas, salpicadas de inscripciones literarias y casas encaladas, sumergen al viajero en el ambiente de la obra y en la esencia manchega. El Toboso es un pueblo pequeño, se puede visitar de forma rápida.
Comemos en El Rincón de la Mancha
Desde aquí a Campo de Criptana. Hay que dedicarle tiempo tanto a los molinos (varios de ellos visitables), como al pequeño barrio del Albaicín. Campo de Criptana es uno de los pueblos más emblemáticos de la Ruta del Quijote. Aquí, los famosos molinos de viento se alzan en la Sierra de los Molinos, evocando la célebre aventura de Don Quijote frente a los “gigantes”. Además de este paisaje icónico, el pueblo ofrece un rico patrimonio y rincones llenos de historia y autenticidad.
Los molinos de viento de Campo de Criptana, alineados en la Sierra de los Molinos y el Cerro de la Paz, configuran una de las imágenes más icónicas de La Mancha y de la Ruta del Quijote. De los más de treinta que existieron en el siglo XVIII, hoy se conservan diez, entre los que destacan Burleta, Infanto y Sardinero, que mantienen la maquinaria original del siglo XVI y pueden visitarse para conocer su funcionamiento tradicional. El resto, como Poyatos, Inca Garcilaso, Cariari, Pilón, Lagarto, Culebro y Quimera, datan de finales del XIX y completan este conjunto declarado Bien de Interés Cultural..
El barrio del Albaicín criptano, que comparte nombre con el célebre barrio granadino, es el casco histórico de la localidad y uno de sus rincones con más encanto. Situado en la ladera de la Sierra de los Molinos, llama la atención por su entramado de calles estrechas, empedradas y en pendiente, salpicadas de casas bajas encaladas con zócalo añil y tejados árabes. Aquí se conservan numerosas casas-cueva tradicionales que muestran cómo vivían las familias manchegas en el pasado.
Otro lugar que hay que ver en Campo de Criptana es la Plaza Mayor, punto central y neurálgico del pueblo, donde se concentran algunos de sus edificios más emblemáticos. En ella destacan la iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, reconstruida tras la Guerra Civil, el Ayuntamiento y el histórico Pósito Real, antiguo almacén y banco agrícola que hoy funciona como museo y centro cultural. La plaza, con su ambiente tranquilo y acogedor, es ideal para pasear, disfrutar de la arquitectura local y sentir el pulso de la vida cotidiana en Campo de Criptana.
La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, situada en la ya mencionada Plaza Mayor, fue inaugurada en 1958 tras la destrucción de la iglesia original del siglo XVI durante la Guerra Civil Española. El edificio sobresale por su estructura de tres naves, con una nave central predominante y un ábside semicircular donde se encuentra la capilla del Santísimo, que alberga la talla en madera de Nuestra Señora de Villajos, una imagen del siglo XIII. Su torre campanario, de notable altura y rematada con chapitel de pizarra, es visible desde varios puntos del pueblo. En el interior, pinturas al óleo del artista local Isidro Antequera decoran el altar mayor, junto a otras obras y vidrieras que enriquecen el espacio.
Desde aquí a Alcázar de San Juan donde conviven restos romanos, arquitectura medieval y tradicionales molinos de viento que evocan las aventuras de Don Quijote. Fue un importante centro económico y cultural durante siglos, con un papel significativo en la producción de pólvora y fuertemente vinculado a la Orden de San Juan.
De los 19 molinos de viento que llegaron a existir en el término municipal, hoy se conservan solo cuatro: Fierabrás, Barcelona, Rocinante y Barataria, cuyos nombres están vinculados a la novela de Cervantes. Dos de ellos funcionan como museos, donde se puede conocer el mecanismo original y asistir a demostraciones de molienda tradicional. Estos molinos, situados en el Cerro de San Antón, ofrecen además un mirador excepcional desde el que contemplar la vasta llanura manchega y entender mejor el entorno que inspiró las aventuras de Don Quijote.
El Torreón y Palacio del Gran Prior es uno de los monumentos más emblemáticos de Alcázar de San Juan y un vestigio clave de su pasado medieval. Construido en el siglo XIII por la Orden de San Juan sobre la antigua alcazaba almohade y ampliado en 1618, el conjunto incluye el torreón, la Capilla de Palacio (hoy centro de visitantes) y el Cubillo, resto de la muralla original. El interior alberga un museo dedicado a los Caballeros Hospitalarios y una terraza-mirador con vistas sobre la ciudad. Junto al Cubillo se erige una estatua de Cervantes, obra de Teresa Guerrero Serrano y Javier Martínez (1999).
La Iglesia de Santa María la Mayor, la más antigua de Alcázar de San Juan, fue declarada parroquia en 1226. Su arquitectura combina estilos románico, renacentista y barroco, con planta de cruz latina y tres naves. Destacan la cabecera semicircular con elementos mudéjares, el altar mayor barroco y el camarín rococó de la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad. Construida en piedra arenisca y ladrillo, conserva detalles de la Orden de San Juan. Tras el derrumbe de sus torres, las campanas se tocan desde el Torreón del Gran Prior. Según algunos estudiosos, Miguel de Cervantes habría sido bautizado en su pila bautismal y no en la de Alcalá de Henares.
La Plaza de España ha sido desde la Edad Media el centro neurálgico de la vida social y comercial de la ciudad. En ella se celebraban mercados y estaba rodeada de edificios históricos como la Casa de la Tercia, la Casa de Gobernación y el Pósito Municipal. En 1616 se construyó en su centro una fuente pública, y en el siglo XVIII se empedró para mejorar su funcionalidad. Sobresale en la plaza el monumento en honor a Don Quijote y Sancho Panza, obra del escultor Marino Amaya inaugurada en 1971.
Nos alojamos en: Hotel Intelier Airén. Cenamos en La Tercia, perfectos ambos.
Sábado, 4 de abril de 2026
Salimos de Alcanzar de San Juan, y nos dirigimos a Consuegra, después de desayunar unas porras al lado de la estación de autobuses, vamos al Cerro Calderico, tanto los molinos como el castillo se encuentran allí. Visitar esta pequeña colina con calma nos ha llevado más de una hora, pues es uno de los lugares más bonitos de toda la ruta.
Los molinos de viento de Consuegra, situados en el Cerro Calderico, forman una de las estampas más reconocibles de La Mancha y de la Ruta del Quijote. Actualmente se conservan doce molinos, alineados junto al castillo y bautizados con nombres inspirados en la obra de Cervantes. Su origen se remonta al siglo XVI, aunque la mayoría son del XIX, y servían para moler trigo aprovechando el viento de la zona. Algunos, como el molino Sancho, conservan la maquinaria original y pueden visitarse por dentro para conocer su funcionamiento tradicional.
El castillo de Consuegra (castillo de la Muela), situado en lo alto del cerro Calderico junto a los molinos, es uno de los castillos mejor conservados de Castilla-La Mancha. Su origen se remonta al siglo X, cuando fue construido como torre vigía durante el califato de Córdoba, aunque su aspecto actual se debe a las reformas realizadas por la Orden de San Juan de Jerusalén a partir del siglo XII. A lo largo de los siglos, ha sido escenario de batallas entre musulmanes y cristianos, y su historia está marcada por episodios como la batalla de Consuegra en 1097. Hoy se pueden recorrer sus murallas, aljibes, sala capitular y disfrutar de vistas panorámicas sobre la llanura manchega.
En Consuegra destaca la Plaza de España, también conocida como Plaza Mayor. Es el corazón de Consuegra y un punto de encuentro tanto para locales como para visitantes. Situada sobre el antiguo foro romano, en ella se combinan edificios históricos de estilos renacentista y castellano-mudéjar, como el Ayuntamiento, construido en 1670, con su característico aparejo toledano y el reloj de sol en su fachada. Junto a él destaca el edificio de Los Corredores, del siglo XVII, que hoy alberga el Museo Arqueológico Municipal y conserva su típica galería de madera.
Desde Consuegra a Puerto Lapice.
Puerto Lápice, es uno de los cinco municipios mencionados expresamente por Cervantes en Don Quijote de la Mancha. Esta villa es el escenario donde el hidalgo es armado caballero en una de las famosas ventas del Camino Real. El pueblo conserva su Plaza Mayor con soportales de madera pintados de almagre y una noria central; la histórica Venta de Don Quijote y tres molinos de viento, elementos típicos del imaginario cervantino y la tradición manchega.
Puerto Lápice aparece en el Quijote directamente citado con frases como esta: “Y, hablando en la pasada aventura, siguieron camino del Puerto Lápice, porque allí decía Don Quijote que no era posible dejar de hallarse muchas y diversas aventuras, por ser lugar muy pasajero”
La Plaza de la Constitución de Puerto Lápice, más conocida como Plaza Mayor, es fácilmente reconocible por su estructura rectangular rodeada de soportales de madera pintados de almagre en dos alturas, con una noria central y jardincitos en los alrededores. Históricamente, fue punto de encuentro de mercaderes y arrieros, y escenario de mercados y celebraciones populares. En esta plaza, que recuerda por su diseño a los corrales de comedias, se encuentra la antigua posada del Rincón y el acceso a un patio de vecinos típico de las ventas manchegas. Los azulejos de los bancos reproducen escenas del Quijote.
La Venta del Quijote, edificada en el siglo XVIII y reconstruida sobre la ubicación de ventas anteriores, es uno de los lugares más emblemáticos de la Ruta del Quijote, pues es en una venta similar donde Cervantes sitúa el episodio en que el hidalgo es armado caballero. Su estructura mantiene el estilo tradicional manchego: patio empedrado, paredes encaladas, vigas de madera y elementos agrícolas antiguos.
Actualmente, alberga un restaurante y una exposición dedicada al Quijote con ediciones singulares en ella henos comido.
También vemos la Parroquia de Nuestra Señora del Buen Consejo y San Antón se construyó en 1859. Con elementos neorrománicos, es inconfundible desde el exterior por las arquivoltas de su entrada. En el interior presenta una nave central de unos veinte metros de largo, iluminada por grandes ventanales con vitrales. En el presbiterio semicircular hay un retablo sencillo, pero ricamente adornado, junto a un altar lateral dedicado a la Virgen del Buen Consejo.
El Ayuntamiento de Puerto Lápice tiene una fachada blanca con balcones y soportales de madera en la planta baja. Bajo estos soportales se ubica una escultura en bronce de Miguel de Cervantes sentado ante una mesa de escribano, con pluma y papel, en actitud de escritura. Esta obra homenajea al autor y su vínculo con la localidad, mencionada varias veces en el Quijote.
Desde Puerto Lápice nos trasladamos a las Tablas de Daimiel, hemos efectuado una excursión guiada por el parque nacional de 4 horas, una parte en furgoneta y otra andando, merece la pena, pero ojo con los mosquitos, hay millones.
De aquí a Ciudad Real, nos alojamos en NH Ciudad Real y hemos cenado en el Restobar Carmen Carmen, tapas de diseño, decoración original y buenos postres.
Domingo, 5 de abril de 2026
Desayunamos porras en Ciudad Real, por el casco antiguo de Ciudad Real hasta llegar a la plaza de Cervantes.
Nos acercamos al ayuntamiento donde descubriremos la bonita fachada, restaurada en el siglo XVIII.
Antes de entrar en la Plaza Mayor nos acercamos a ver la Iglesia de San Pedro, iglesia que compite en belleza con la catedral.
Retrocedemos hacia la Plaza Mayor nos detendremos ante la Casa del Arco (antiguo ayuntamiento) y veremos el carrillón en el que Don Quijote y Sancho Panza cantan una jota manchega.
Atravesando los jardines del Prado podemos ver la casa solariega manchega construida en el siglo XV donde está ubicado el Museo López Villaseñor.
Continuamos hasta la Catedral de Santa María del Prado: un majestuoso ejemplo de arquitectura gótica. prestando especial atención al retablo del Altar Mayor, la joya por excelencia de la catedral
Desde aquí nos desplazamos a Almagro,
Almagro, en el Campo de Calatrava, es conocida por su rico patrimonio histórico y su vinculación con el teatro clásico. Su Plaza Mayor, de planta rectangular y soportales de madera, alberga el Corral de Comedias, único en España que conserva su estructura original del Siglo de Oro. La ciudad, que fue sede de la Orden de Calatrava y capital de la provincia de La Mancha en el siglo XVIII, también es famosa por acoger el Festival Internacional de Teatro Clásico.
La espectacular Plaza Mayor es el principal punto de interés turístico en Almagro. De planta rectangular e irregular, tiene unas dimensiones de más de 100 metros de largo por 37 de ancho. Sus lados mayores presentan soportales con columnas de orden toscano y dos niveles de galerías acristaladas de color verde, una singularidad arquitectónica inspirada en modelos centroeuropeos. Este espacio, de origen medieval y reformado en el siglo XVI, alberga edificios como el Ayuntamiento, el Corral de Comedias o el Palacio Maestral, sede del Museo Nacional del Teatro.
El Corral de Comedias, construido en 1628 por iniciativa del clérigo Leonardo de Oviedo, es el único teatro del Siglo de Oro que conserva su estructura original. Su diseño incluye un patio central con columnas de madera sobre basas de piedra, dos niveles de galerías y espacios diferenciados como la cazuela, destinada a las mujeres, y los aposentos privados para la nobleza. Tras su cierre en el siglo XVIII, funcionó como posada hasta su redescubrimiento en 1950. Desde su restauración es sede principal del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Hemos asistido a una teatralización que nos ilustra sobre el origen y función del corral.
También ubicado en la Plaza Mayor, hemos visitado, el Museo del Encaje y la Blonda que rinde homenaje a la artesanía local, especialmente al encaje de bolillos y la blonda, una de las señas de identidad de Almagro. El museo ofrece un recorrido histórico por las técnicas, herramientas y piezas emblemáticas de esta tradición, como mantillas, abanicos y pañuelos elaborados con hilos de seda, lino o algodón.
Muchas son las cosas que pueden visitarse en Almagro, nosotros optamos por ver también El Palacio Fúcares, también conocido como Casa Palacio de Juan Jédler, es un edificio del siglo XVI atribuido tradicionalmente a la familia Fugger (Fúcares) como residencia o almacén, aunque hoy se sabe que fue la vivienda de Juan Jédler, uno de sus factores. Construido con fachada de ladrillo, tapial y mampostería al estilo toledano, sobresale por su patio cuadrado con columnas de orden toscano y arcos de medio punto, uno de los ejemplos más representativos del Renacimiento almagreño. Hoy en día alberga la Universidad Popular de Almagro y acoge exposiciones culturales.
Hemos comido en el Restaurante La Muralla.
Después hemos visto El Convento de la Asunción de Calatrava, fundado en el siglo XVI por Gutierre de Padilla, combina estilos mudéjar, gótico y renacentista. Su iglesia, con una sola nave y bóvedas estrelladas, sigue el modelo de los Reyes Católicos. Lo más interesante del conjunto es su claustro renacentista, de planta cuadrangular con dos galerías y sesenta columnas de mármol y piedra arenisca, decorado con motivos platerescos y escudos de los Padilla.
Desde aquí nos dirigimos a Villanueva de los Infantes.
Villanueva de los Infantes, es la capital histórica del Campo de Montiel y uno de los principales lugares de interés en la Ruta del Quijote. Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1974, la ciudad conserva un extraordinario patrimonio arquitectónico con su emblemática Plaza Mayor, iglesias, casonas y patios renacentistas, testigos de su esplendor durante el Siglo de Oro. Por sus calles pasaron figuras como Quevedo, Cervantes o Lope de Vega y numerosos estudios la identifican como el posible “lugar de la Mancha” donde vivía Don Quijote. En este artículo te invitamos a descubrir los rincones imprescindibles de Villanueva de los Infantes.
La Plaza Mayor de Villanueva de los Infantes, construida entre los siglos XV y XVII, tiene planta rectangular y es de estilo neoclásico. En ella se encuentran edificios destacados como el Ayuntamiento, con elegantes soportales y balcones, o la iglesia de San Andrés, cuya fachada herreriana ocupa uno de los laterales. Los otros lados están formados por edificios con arcos de medio punto y balconadas de madera. La plaza ha sido el centro de la actividad administrativa, religiosa y social de la villa desde su construcción y alberga esculturas unas icónicas esculturas de Don Quijote y Sancho Panza.
Construida entre finales del siglo XV y XVIII, la iglesia de San Andrés es un imponente templo de planta de cruz latina que combina estilos gótico, manierista y barroco. Sobresalen sus tres portadas, especialmente la principal clasicista de 1612. En su interior alberga un retablo en piedra, un púlpito plateresco, un valioso órgano victoriano del siglo XIX y la cripta donde reposan los restos del escritor Francisco de Quevedo.
La Alhóndiga, construida a mediados del siglo XVI como pósito (almacén de trigo) y Casa de Contratación para canalizar la intensa actividad comercial, fue transformada en cárcel en 1719. En su interior aún se conservan inscripciones grabadas por los presos en paredes y columnas. Actualmente funciona como Casa de Cultura, albergando biblioteca, salón de actos, etc. El acceso al recinto es libre.
También conocida como Casa del Indiano, la Casa del Arco es una casa solariega de mediados del siglo XVII que perteneció a Juan Ortega Montañés, arzobispo y virrey de México. Destacan la fachada neoclásica con un gran arco de medio punto, pilastras toscanas y un pórtico dividido en dos plantas, así como por su patio interior cuadrado con columnas jónicas. Hay muchos lugares a visitar.
Estamos alojados en Hotel Boutique La Morada de Juan de Vargas, al borde de la Plaza Mayor.
Cenamos en Las Tapas de Sancho, un pequeño bar con tapas de calidad donde probar el bacalao en tempura, las berenjenas con miel, la pipirrana, su queso reserva, muy bien.
Lunes, 6 de abril de 2026
Desde Villanueva de los Infantes y después de desayunar nos desplazamos al Parque Natural Lagunas de Ruidera, un impresionante conjunto de lagunas que aparece en el Quijote. Hay varios miradores, nosotros subimos al mirador de la Laguna del Rey.
En Ruidera vemos la cascada del Hundimiento, después de dejar el coche en un aparcamiento al lado del cementerio.
Después nos dirigimos al centro de interpretación de las Lagunas de Ruidera y hacemos la ruta de los miradores.
Hay muchísimas lagunas, muchas rutas e infinidad de lugares para hacer picnic y números restaurantes. El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera es un conjunto de 15 lagunas que se extienden a lo largo de 30 km en el valle del Alto Guadiana.
De aquí a Tomelloso, donde hemos comido en un restaurante italiano, Marquinetti, muy recomendable.
Desde Tomelloso a Roda.






















































































































































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